"TAN SOLO POR LA EDUCACIÓN PUEDE EL HOMBRE LLEGAR A SER HOMBRE."

Immanuel Kant

NOVEDADES | EJE ANUAL: Soy con el otro

04/05/2017

Muchos de los valores institucionales hablan del otro y de cada uno de nosotros en relación con el otro.
La escuela, no abandona la enseñanza de valores en estas épocas de desconcierto y cambio social y se centra en procurar relaciones interpersonales positivas para que nuestros niños y jóvenes crezcan con alegría y disfrutando de vivir en comunidad.

El hombre no se constituye como tal sin otros.
Ya en la antigua Grecia, desde la mirada aristotélica, se consideraba al hombre como un ser social por naturaleza. Entre sus argumentos, el filósofo planteaba que se “es” en tanto se “co-es”, es decir, que somos en comunidad. También, que en nuestra dimensión individual buscamos y reconocemos las cualidades que nos hacen vivir pacíficamente y beneficiarnos mutuamente en la comunidad. Asimismo, la amistad es otra de las manifestaciones de la naturaleza social del hombre: el amigo es como otro yo que me completa y es objeto de auténtico amor.
El hombre, según Ersnt Cassirer, es un animal simbólico: necesita de un lenguaje no para sí sino para su sí en contexto de otros, para comunicarse.
A diferencia del resto de los seres vivos, el ser humano tiene un largo periodo de dependencia en el que  sus padres o sustitutos deben hacerse cargo de él, esto es indispensable para su supervivencia. El ser humano, desde antes de su nacimiento, está inmerso en la cultura.
En el primer periodo de la vida hay presencia importante de la matriz biológica, nos regimos por instintos e impulsos buscando satisfacer nuestras necesidades vitales. En el proceso de desarrollo interactuamos con el entorno y de él recibimos las características propias de nuestro grupo.
Esto, que se denomina socialización, señala la presencia de la matriz social, la que dejará sus trazas en nosotros. Este pasaje de la predominancia de la matriz biología a la de la matriz social, es lo que hace del ser humano un ser eminentemente cultural. El hombre es el único animal que se domestica a sí mismo. Es creador de cultura y al mismo tiempo un producto de ella. 
 
En la próxima entrega del boletín estaremos contándoles algunos de los proyectos que se comenzaron a realizar encuadrados en este eje.