"TAN SOLO POR LA EDUCACIÓN PUEDE EL HOMBRE LLEGAR A SER HOMBRE."

Immanuel Kant

NOVEDADES | INSTITUCIONAL: A 208 años de la Gesta de Mayo. Soplos de la historia

01/06/2018

Los actos patrios escolares son momentos importantes para que nuestros docentes aporten su pensamiento a través de palabras meditadas, que ahondan en el espíritu educativo que podemos revivir a través de la historia. Para este nuevo aniversario de la Gesta de Mayo, elegimos un discurso que retrata de manera elevada ese espíritu que rige la labor diaria en nuestro Instituto.

“Lucho por una educación que nos enseñe a pensar
 y no por una educación que nos enseñe a obedecer”
Paulo Freire
Entregado a la tarea de buscar palabras adecuadas para decir ante ustedes, vino a mi mente la siguiente pregunta: ¿Qué es lo que realmente conmemoramos en las fechas Patrias? ¿Somos plenamente conscientes de la verdadera significación de estas fechas o simplemente cumplimos con la mera formalidad de conmemorar, pensando más que nada en el tiempo disponible que implica todo feriado?  Si bien, en principio, la respuesta es de carácter personal, bueno sería darla ante la presencia de hombres de la talla de Belgrano, Moreno o Castelli, por citar algunos de los auténticos patriotas que contribuyeron con su acción sacrificada para que esta nación pudiese, alguna vez, ver el futuro con optimismo, soñar con ser una Patria libre y soberana. Tal vez, nos daría vergüenza admitir ante estos ilustres hombres que conmemoramos por mero formalismo, por puro ritualismo, sin pretensión alguna de captar significados profundos. Pero que nos diese vergüenza de reconocer esta actitud de nuestra parte sería, por lo menos, algo. Peor sería la fría indiferencia, el “no me importa nada”; un “no me importa nada” que esconde lo que sí realmente importa, esto es, solamente “lo mío”, el puro interés individual que muy lejos está de la preocupación por lo colectivo que animó a los hombres de Mayo.
Algunos pensarán que el sentimiento patriótico es cosa del pasado, cosa de los libros de historia; cosa de los Belgrano, de los Moreno o de los Castelli. Algunos pensarán que hoy nos animan otros sentimientos, que nos mueven otros intereses, que la necesidad de seguridad, el afán de progreso material o la preocupación por la subsistencia cotidiana ocupan el lugar que en otros tiempos ocupaba la Patria. Es más, algunos pensarán que seguridad, progreso material o subsistencia cotidiana son el fruto exclusivo del esfuerzo individual y no de la acción colectiva, del esfuerzo grupal. Pero qué lejos está este modo de pensar del ejemplo de un Manuel Belgrano, abogado de profesión, e intelectual, sobre todo, que se calzó el uniforme militar y se improvisó como conductor cuando la Patria necesitaba soldados para la guerra. Eso era auténtico sentimiento patriótico, eso era tener fe en la acción colectiva, en el futuro. Eso era, en definitiva, “hacer Patria”. La dictadura y el individualismo de los años pasados, dejaron una herida profunda en el sentimiento colectivo y nos hicieron olvidar aquella lúcida convicción de que los problemas se resuelven con la acción mancomunada de los ciudadanos.
Quizás el significado del 25 de Mayo sea este, justamente: el de la necesidad de que los ciudadanos participemos en los asuntos que nos conciernen a todos, en los temas de la Patria. Nadie se salva solo: el hombre es un ser social y, por ende, necesito de los otros tanto como los otros necesitan de mí. La Patria no es una entidad abstracta, es una realidad bien concreta, es lo nuestro, lo de todos, es la cosa pública. La Patria es el hogar, el barrio, la escuela y el hospital.
En el amanecer del siglo XIX y muy lejos de la vieja Europa, unos hombres decidieron comenzar a ser autores de su propio destino histórico. Eligieron luchar por ese tesoro cuya posesión los dignifica: la libertad. Por ello, ese es, también, otro de los significados profundos del 25 de Mayo de 1810. Porque la libertad no es un regalo, sino una conquista, un logro, algo que se alcanza con esfuerzo y sacrificio. Quien se compromete con la libertad asume los peligros que ella implica, ya que ser libre es siempre peligroso, incómodo. Pero quien decide ser soberano de sí mismo, asume uno de los rasgos que enaltece al ser humano. Porque el hombre nació para ser libre, no para ser esclavo; nació para construir libremente su propio camino. Por eso creo que estamos hoy aquí. Porque es nuestro deber ético, y cívico, recordar a esos hombres que un día decidieron ser libres y soñaron con un futuro más digno.
Sólo los grandes hombres conocen el auténtico valor de la libertad. Sólo ellos arriesgan desinteresadamente su vida para que los demás tengan una vida más humana, más digna de ser vivida. La historia argentina está plagada de estos grandes hombres y, en particular, la Gesta de Mayo. Gloria a los grandes hombres; gloria a nuestros próceres. Que su ejemplo sea un modelo a seguir en la construcción de una Patria más justa y soberana. Y que Dios los tenga en su santa gloria.
Discurso del Profesor Daniel Menafra, año 2017